Los criterios para medir la inteligencia no están completamente definidos y normalmente se piensa que se manifiesta en los detalles.
Los niños talentosos tienen varias características: asimilan rápidamente los conceptos, identifican patrones, paradigmas y modelos, son activos, curiosos, capaces de concentrarse o abstraerse, poseen una memoria sorprendente, son empáticos, y de pensamiento divergente.
Poseen todas las características que estimulan el aprendizaje y que también lo cuestionan. Estos talentos que caracterizan a ciertos estudiantes pueden ser una enorme ventaja educativa o una maldición para el rancio sistema educativo.
APRENDEN RÁPIDO
Ante aun sistema educativo caduco y un maltratado cuerpo de docentes, el alumno absorbe cualquier aprendizaje significativo a su alcance.
Muchas veces estos alumnos son calumniados por compañeros y maestros, quienes sospecha que sus ideas son robadas, que sus trabajos no son originales o que reciben ayuda de algún adulto.
IDENTIFICAN PATRONES, PARADIGMAS Y MODELOS
Esta capacidad les permite relacionar tendencias y modelos entre disciplinas consideradas muy diferentes, sin embargo son capaces de identificar patrones matemáticos en la música, modelos psicológicos en la literatura, paradigmas del pensamiento filosófico, estructuras simétricas en las hojas de un árbol y compararlas con la arquitectura o el arte.
Para sus compañeros y maestros, estos niños parecerán extraños, distraídos y ensimismados.
ACTIVOS
Son niños con más energía mental que física. Su mente trabaja arduamente en la investigación y experimentación. No les basta contestar un ejercicio sino que deben profundizar el problema y modificar los parámetros para diversificar su aplicación.
Un maestro pensará que es un alumno retador que se ha propuesto fastidiar la clase con preguntas para confundir o desconcertar al resto de alumnos.
CURIOSOS
Los lleva a preguntarse las razones de cualquier fenómeno con el que se topan, prestándole toda la atención y energía intelectual. Algunos adultos se sentirán ofendidos por la actitud de estos niños que no prestan atención a sus sabios y pedantes sermones. Este alumno curioso será catalogada falsamente con problemas de concentración, su maestro dirá que “no puede pasar una mosca volando porque ya se distrajo”, pero no sería más importante cuestionarle al maestro ¿Por qué una mosca volando es más interesante que su clase lectiva? ¿No convendría imitar a la mosca si es que esto atrae más la atención de sus alumnos? ¿Qué está haciendo el maestro para impartir una enseñanza interesante y retadora?
CONCENTRADOS
Estos alumnos pueden concentrar su energía intelectual por largos periodos en un solo objeto. Esto es una habilidad que a los adultos nos ha tomado mucho tiempo desarrollar. En los niños que toman clase de 45 minutos la concentración se ve interrumpida constantemente y se le sanciona en caso de no estar listo para la siguiente clase. Los niños talentosos necesitan un horario más flexible para completar sus reflexiones.
EXCELENTE MEMORIA
Estos niños tienen una memoria sorprendente para recordar todo tipo de información, conceptos, sonidos, lugares, fechas, etc. Le dan una carga emotiva y significativa a sus descubrimientos, y arman un rompecabezas mental donde ajustan los nuevos elementos con los anteriores.
En esta memoria no se almacenan cosas carentes de valor o sentido y es por eso que muchos alumnos no recuerdan las reglas ortográficas, las capitales o las tablas de multiplicar, porque sus maestros no han podido darle un sentido a estos y muchos otros conocimientos.
EMPÁTICOS
Estos alumnos saben que son diferentes y evitan fricciones con su entorno en lo posible. La soledad y las burlas puede generar en ellos depresión y rencor.
El alumno talentoso que es rechazado por sus características sabe como utilizar la empatía de manera negativa para causar problemas, para llamar la atención o intentar ocultar sus talentos.
DIVERGENTES
Mientras que en la sociedad se tiene en gran estima los descubrimientos y la innovación, en el ambiente escolar chocan con la rutina y la clase lectiva. A los alumnos divergentes les fascina hacer preguntas que no vienen en el libro. El maestro se quejará que el alumno “se sale del tema”, “hace comentarios que no vienen al caso”.
Por todo esto, desde la educación diferenciada nos preguntamos ¿Qué evalúa la educación tradicional? ¿Qué clase de estudiante consideramos modelo? ¿Cómo evaluamos la inteligencia de nuestros alumnos? ¿Que podemos hacer los padres y maestros para desarrollar los talentos de los niños?
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