sábado, 25 de enero de 2014

El miedo de hablar en público.


Actualmente es muy importante hablar en público, el 80% de las profesiones requieren de hablar en público. Muchos alumnos tienen miedo de hablar frente a la clase, pero esto es algo que los maestros podemos ayudar a superar.

Hablar en público es lo mismo que hablar de persona a persona, la única diferencia es la cantidad de gente mirando.

Para hablar en público es válido ensayar con cualquier público que se deje. Debemos de tomar todo oportunidad de hablar en público pues nos prepara para cualquier situación durante el discurso. La posibilidad de que ocurran distractores durante una presentación es infinita, lo importante es poder rescatar la comunicación efectiva a pesar de las distracciones.

Las características más importantes que debe tener un orador en su discurso son la naturalidad, la humildad y la honestidad.

La naturalidad nos quita el miedo a hacer el ridículo. El ridículo  es una sensación que solamente existe en la mente. El miedo es la barrera más importante a vencer y debemos saber reconocerlo, sus etapas y la manera de controlarlo. Cada vez que nos enfrentamos a nuestros miedos, éstos son menores.
Siempre habrá un pequeño número de personas en el público a quien no le agrade el orador o el tema, y ellos podrían ser bastante crueles al criticar al orador. Debemos tomar aquello que podemos mejorar, pero principalmente continuar haciendo todo aquello que ya hacemos bien.

La humildad nos hace conseguir la empatía del público, el público se pone en nuestros zapatos, reciben mejor el discurso y son menos agresivos con el conferencista. La humildad tiene que ver con aceptar las propias limitaciones y no tratar de aparentar frente al público toda la perfección y toda la sabiduría.
La honestidad tiene que ver mucho con las dos anteriores características del orador, debemos estar conscientes desde el momento en que preparamos nuestro discurso para reconocer que no a todos les gustará pero al menos a la mayoría sí, reconocer que no lo sabemos todo pero lo que sabemos lo deseamos compartir.

Según Goleman; las personas son contratadas por sus habilidades técnicas y despedidas por su falta de habilidades emocionales.

Porque las habilidades emocionales no se enseñan en la escuela, se enseña con el día a día. Saber gestionar las propias emociones nos permite reconocer las emociones de las demás personas, utilizar las emociones para hacer mejor mi función como orador o en cualquier trabajo frente a un público, y también para ser más feliz.

Las emociones que tenemos todos son:
Miedo
Tristeza
Sorpresa
Asco
Enfado
Alegría

Cuando controlas tus emociones puedes estar tranquilo y el discurso puede fluir sin  miedo, frustración o euforia. El público estará más empático con el orador que demuestre serenidad y que demuestre mayor educación.

Hace poco tiempo me topé con la siguiente pregunta: ¿Por qué tenemos 2 orejas y una sola boca? La respuesta: metafóricamente hablando, porque necesitamos escuchar el doble y hablar la mitad.  La mayoría de las personas no escuchan porque no han desarrollado la habilidad o porque piensan que no hay nada más importante que lo que les pueda decir su propio pensamiento y viven en un estado de abstracción. Debemos de escuchar más y utilizar todos los sentidos. El orador aprende a escuchar con los cinco sentidos mientras da su discurso y envía mensajes al público tratando de que éste lo perciba por todas las formas posibles. El orador integrará en su discurso una gran variedad de colores, aromas, sensaciones y sabores para representar las ideas de forma que el público las comprenda mejor.

El orador habla con la voz y con todo el cuerpo para que el público lo escuche mejor. Porque el orador no solamente dará a conocer un tema, hará una profunda reflexión para que el público se lleve algo que realmente le sirva en su vida y de ésta manera al orador hace valer su oficio.

Todas las experiencias nos dejan un aprendizaje, una frustración, insatisfacción o tal vez melancolía. La experiencia es la misma pero varía la manera en que tomaremos lo vivido y lo que haremos con lo vivido. El orador será muy sensitivo a la manera en que el público percibe el mensaje.

Nuestra realidad la construimos con la interpretación que le damos a los estímulos que percibimos, pero como no somos del todo consientes del valor que le damos a cada estimulo la realidad toma matices para cada quien dependiendo de la cultura, el idioma, las experiencias, etc. Por tal motivo el orador no generaliza, respeta las individualidades y las percepciones.

El que el público comprenda es responsabilidad de orador, no podemos culpar al público por no entender el mensaje o el tipo de lenguaje del discurso. Dado que el público utiliza los 5 sentidos para comunicarse y percibir, pero con diferentes proporciones cada sentido, el orador debe elegir entre varios sentidos para comunicarse con la mayoría del público.

Al público está acostumbrado a percibir el mensaje según el tono, volumen y velocidad. Por ejemplo los chistes se comentan en tono alto y velocidad rápida. Cuando el discurso es emotivo el tono es bajo y pausado.

En ocasiones abusamos del lenguaje para expresarnos y caemos en la exageración: “ es que yo siempre”, “es que lo odio”, es que no tengo tiempo”, etc. El orador no debe abusar del lenguaje, su literalidad y metáfora.
El orador es capaz de mimetizarse con el público, se pone al nivel, adopta sus posturas y estilo de lenguaje, porque lo que es igual tranquiliza y lo que es diferente choca. Cuando el orador ha podido establecer una comunicación mimetizada con el público y se ha ganado su confianza entonces el orador podrá guiar las posturas y los gestos del público.

El primer mensaje que llega al público es el no-verbal. Las posturas, gestos, vestimenta, apariencia, ademanes, entonación y volumen. Parece complicado pero es como aprender a conducir, con la práctica,  dejamos gran parte al inconsciente o la automatización.

Gran parte del trabajo que debe hacer una persona para prepararse a hablar en público tiene que ver con romper algunos hábitos y construir otros, no es imposible pero requiere trabajo y perseverancia.

Desde nuestra labor docente podemos motivar a los alumnos a superar su miedo a hablar en público. Que el alumno desarrolle la confianza suficiente para presentar sus ideas y proyectos a un público crítico y escéptico.

Estudiantes talentosos con bajas calificaciones.

Los criterios para medir la inteligencia no están completamente definidos y normalmente se piensa que se manifiesta en los detalles.

Más que considerar a los niños como inteligentes, debemos de considerarlos como talentosos ya que estos talentos se manifiestan de manera sorprendente en el actuar diario.

Los niños talentosos tienen varias características: asimilan rápidamente los conceptos, identifican patrones, paradigmas y modelos, son activos, curiosos, capaces de concentrarse o abstraerse, poseen una memoria sorprendente, son empáticos, y de pensamiento divergente.
Poseen todas las características que estimulan el aprendizaje y que también lo cuestionan. Estos talentos que caracterizan a ciertos estudiantes pueden ser una enorme ventaja educativa o una maldición para el rancio sistema educativo.

APRENDEN RÁPIDO
Ante aun sistema educativo caduco y un maltratado cuerpo de docentes, el alumno absorbe cualquier aprendizaje significativo a su alcance.
Muchas veces estos alumnos son calumniados por compañeros y maestros, quienes sospecha que sus ideas son robadas, que sus trabajos no son originales o que reciben ayuda de algún adulto.

IDENTIFICAN PATRONES, PARADIGMAS Y MODELOS
Esta capacidad les permite relacionar tendencias y modelos entre disciplinas consideradas muy diferentes, sin embargo son capaces de identificar patrones matemáticos en la música, modelos psicológicos en la literatura, paradigmas del pensamiento filosófico, estructuras simétricas en las hojas de un árbol y compararlas con la arquitectura o el arte.
Para sus compañeros y maestros, estos niños parecerán extraños, distraídos y ensimismados.

ACTIVOS
Son niños con más energía mental que física. Su mente trabaja arduamente en la investigación y experimentación. No les basta contestar un ejercicio sino que deben profundizar el problema y modificar los parámetros para diversificar su aplicación.
Un maestro pensará que es un alumno retador que se ha propuesto fastidiar la clase con preguntas para confundir o desconcertar al resto de alumnos.

CURIOSOS
Los lleva a preguntarse las razones de cualquier fenómeno con el que se topan, prestándole toda la atención y energía intelectual. Algunos adultos se sentirán ofendidos por la actitud de estos niños que no prestan atención a sus sabios y pedantes sermones. Este alumno curioso será catalogada falsamente con problemas de concentración, su maestro dirá que “no puede pasar una mosca volando porque ya se distrajo”, pero no sería más importante cuestionarle al maestro  ¿Por qué una mosca volando es más interesante que su clase lectiva? ¿No convendría imitar a la mosca si es que esto atrae más la atención de sus alumnos? ¿Qué está haciendo el maestro para impartir una enseñanza interesante y retadora?

CONCENTRADOS
Estos alumnos pueden concentrar su energía intelectual por largos periodos en un solo objeto. Esto es una habilidad que a los adultos nos ha tomado mucho tiempo desarrollar. En los niños que toman clase de 45 minutos la concentración se ve interrumpida constantemente y se le sanciona en caso de no estar listo para la siguiente clase. Los niños talentosos necesitan un horario más flexible para  completar sus reflexiones.

EXCELENTE MEMORIA
Estos niños tienen una memoria sorprendente para recordar todo tipo de información, conceptos, sonidos, lugares, fechas, etc. Le dan una carga emotiva y significativa a sus descubrimientos, y arman un rompecabezas mental donde ajustan los nuevos elementos con los anteriores.
En esta memoria no se almacenan cosas carentes de valor o sentido y es por eso que muchos alumnos no recuerdan las reglas ortográficas, las capitales o las tablas de multiplicar, porque sus maestros no han podido darle un sentido a estos y muchos otros conocimientos.

EMPÁTICOS
Estos alumnos saben que son diferentes y evitan fricciones con su entorno en lo posible. La soledad y las burlas puede generar en ellos depresión y rencor.
El alumno talentoso que es rechazado por sus características sabe como utilizar la empatía de manera negativa para causar problemas, para llamar la atención o intentar ocultar sus talentos.

DIVERGENTES
Mientras que en la sociedad se tiene en gran estima los descubrimientos y la innovación, en el ambiente escolar chocan con la rutina y la clase lectiva. A los alumnos divergentes les fascina hacer preguntas que no vienen en el libro. El maestro se quejará que el alumno “se sale del tema”, “hace comentarios que no vienen al caso”.

Por todo esto, desde la educación diferenciada nos preguntamos ¿Qué evalúa la educación tradicional? ¿Qué clase de estudiante consideramos modelo? ¿Cómo evaluamos la inteligencia de nuestros alumnos? ¿Que podemos hacer los padres y maestros para desarrollar los talentos de los niños?

Reconocimientos










Clase de español utilizando la herramienta del blog.


jueves, 14 de noviembre de 2013

TIPOS DE NARRADOR


Narrar es contar. 
El narrador es quien cuenta la historia. Pero, ¿quién es...?

El narrador es un personaje creado por el autor que tiene la misión de contar la historia. Hay diferentes tipos de narrador según la información de que dispone para contar la historia y del punto de vista que adopta.



TIPOS DE NARRADOR



DE 3ª PERSONA
NARRADOR OMNISCIENTE ( que todo lo sabe). El narrador omnisciente es aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes…

NARRADOR OBSERVADOR. Sólo cuenta lo que puede observar. El narrador muestra lo que ve, de modo parecido a como lo hace una cámara de cine. LEE LA MASCARA DE LA MUERTE ROJA






DE 1 ª PERSONA
NARRADOR PROTAGONISTA. El narrador es también el protagonista de la historia (autobiografía real o ficticia).


NARRADOR PERSONAJE SECUNDARIO. El narrador es un testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos.


LEE EL CORAZÓN DELATOR






DE 2 ª PERSONA
El narrador HABLA EN 2ª PERSONA. Crea el efecto de estar contándose la historia a sí mismo o a un yo desdoblado.
LEE EL ENTIERRO PREMATURO

Actividad: Escribe las reseñas en tu blog y pide al menos 3 compañeros que comenten.